Messi cena Juventus

Messi cena Juventus

  • Exhibición del argentino en el estreno europeo del Barça de Valverde, saldado con goleada
Messi cena Juventus
Leo Messi, delantero del Barça (Alex Caparros / Getty) 

Se puede pedir más brillantez, pero no más efectividad. El debut del Barçade Valverde en Champions no pudo ser mejor, comandada la goleada ante la Juventus por un Leo Messi colosal. Un marcador demasiado abultado para los méritos de unos y otros, pero que supone un gran espaldarazo para el nuevo proyecto que intenta levantar el club azulgrana. Y dispone del mejor arquitecto del mundo, un menudo argentino que maravilló al mundo entero con otro de esos recitales que sólo están al alcance de los elegidos.

La presencia de Dembelé en el once fue el último aliciente antes de que empezara el choque. El último rival que se había cruzado en el camino del Barça la pasada temporada en Champions era también el primero que visitaba el Camp Nou este curso en una noche europea. Pero nada iba a ser igual, porque ninguno de los dos equipos puede mirarse al espejo y reconocerse del todo. Algo más la Juve. Muy poco el Barça.

Dembelé fue titular aunque no acabó de encontrar su sitio

En el bando azulgrana, siguen apareciendo casi los mismos nombres que el año pasado, pero ahí acaban las comparaciones. Además, la presencia de Semedo y Dembelé en banda derecha supone un auténtico soplo de aire fresco para el conjunto de Valverde. Voluntarioso el francés, seguro de vida el portugués.

Como hizo ante el Espanyol, Valverde dejó la banda izquierda en ataque libre para las cabalgadas de Jordi Alba, con Messi teniendo plena libertad para moverse a su antojo. Pero el Barça, que aún está poniendo los cimientos de su proyecto se topó con un rascacielos. El Empire State Building de Turín. Una Juve compacta, que juega de memoria incluso con las numerosas novedades que presentó Allegri en el once.

El brasileño del Juventus Douglas Costa y el defensa portugués Nelson Semedo del FC Barcelona

El brasileño del Juventus Douglas Costa y el defensa portugués Nelson Semedo del FC Barcelona (Alejandro García / EFE)

Daba gusto ver a la Juventus, un equipo rocoso con un posicionamiento envidiable que dificultaba mucho los avances del Barça, que tenía un dominio del balón más que infructuoso. Y cada vez que los transalpinos robaban, sus futbolista sabían exactamente que movimiento ejecutar para poner en problemas a la defensa del Barça, que bien agradeció el acierto de Ter Stegen y el buen hacer de Semedo con la escoba.

De SciglioDybalaPjanic Higuaín amedrentaron al Camp Nou, que empezaba a temerse lo peor. Una repetición de lo ocurrido la temporada pasada. Se agarraban a las acometidas de Dembelé, al que se le vio algo perdido en el esquema estático del Barça, pero siempre impetuoso e intentando ser vertical. Benatia le privó de anotar su primer gol como azulgrana.

La Juventus se llevó un castigo demasiado severo

El que seguía perdido en la telaraña turinesa era Messi, que no encontraba socios en ataque, lejos de su mejor momento Luis Suárez. Pero no necesita nada especial Messi para pintar una de sus Giocondas. Ni siquiera un poco de pintura. Simplemente un balón y algo de acierto. El lienzo lo empezó Dembelé, que combinó con la Pulga. La pared que hizo luego con Suárez fue definitiva. Disparó antes de que nadie se diera cuenta, ni siquiera Buffon, al que nunca había batido en su carrera, que se quedó de pie, mirando sin capacidad de cambiar su suerte.

No había marcado el Barça en los 180 minutos de la última eliminatoria y el gol de Messi, quizás exagerado para los méritos de unos y otros, dio algo de aire a Valverde en su primer gran examen en Barcelona. La mala puntería de Dybala y el poste izquierdo de Buffon, tras otro trallazo de Messi, evitaron más goles en los primeros minutos de la segunda mitad. Pero nada se pudo interponer en el disparo de Rakitic con la izquierda, tras otra gran jugada de Leo, en lo que supuso el 2-0. El croata, goleador ya en la final de Berlín, le tiene la medida cogida a los blanquinegros.

Paradón de Buffon a Luis Suárez
Paradón de Buffon a Luis Suárez (Manu Fernandez / AP)

Cuando estás construyendo un proyecto, noches europeas como estas siempre ayudan a acelerar los procesos. No se le puede exigir al Barça una demostración de juego aún, en plena búsqueda de su estilo, pero sí competitividad como la que mostró frente a la Juve y ese punto de suerte que siempre influye en un partido de fútbol.

A pesar del golpe, la Juve siguió porfiando como nobleza futbolística que es. Se defendía el Barça sin demasiados apuros y se creaban espacios para explotar, esta vez sí, la velocidad de Dembelé. Pero no apareció demasiado el francés, más que nada porque no había espacio para nadie más que Messi en la alterada noche barcelonesa. La Pulga rubricó el 3-0 con una cabalgada, dos quiebros y un remate inapelable, que volvió a dejar a Buffon de pie. Hay estadísticas que caen por su propio peso y Leo las rompe como nadie, a lo grande.

Messi cenó Juventus y quedó empachado. El Barça dio el primer paso para su gran objetivo, que no es otro que alcanzar el primer puesto del grupo. Un paso muy pequeño, pero muy importante al estar en fase embrionaria su proyecto futbolístico. Noches como esta llenan el depósito de confianza y confirman que va por el buen camino. Aunque en este caso, el flautista no es de Hamelín, sino de Rosario.

Messi cena JuventusExhibición del argentino en el estreno europeo del Barça de Valverde, saldado con goleadaLeo Messi, delantero del Barça (Alex Caparros / Getty) Comparte en Facebook Comparte en Twitter 0LUIS BUXERES, Barcelona12/09/2017 22:35Se puede pedir más brillantez, pero no más efectividad. El debut del Barça de Valverde en Champions no pudo ser mejor, comandada la goleada ante la Juventus por un Leo Messi colosal. Un marcador demasiado abultado para los méritos de unos y otros, pero que supone un gran espaldarazo para el nuevo proyecto que intenta levantar el club azulgrana. Y dispone del mejor arquitecto del mundo, un menudo argentino que maravilló al mundo entero con otro de esos recitales que sólo están al alcance de los elegidos.La presencia de Dembelé en el once fue el último aliciente antes de que empezara el choque. El último rival que se había cruzado en el camino del Barça la pasada temporada en Champions era también el primero que visitaba el Camp Nou este curso en una noche europea. Pero nada iba a ser igual, porque ninguno de los dos equipos puede mirarse al espejo y reconocerse del todo. Algo más la Juve. Muy poco el Barça.Dembelé fue titular aunque no acabó de encontrar su sitioEn el bando azulgrana, siguen apareciendo casi los mismos nombres que el año pasado, pero ahí acaban las comparaciones. Además, la presencia de Semedo y Dembelé en banda derecha supone un auténtico soplo de aire fresco para el conjunto de Valverde. Voluntarioso el francés, seguro de vida el portugués.Como hizo ante el Espanyol, Valverde dejó la banda izquierda en ataque libre para las cabalgadas de Jordi Alba, con Messi teniendo plena libertad para moverse a su antojo. Pero el Barça, que aún está poniendo los cimientos de su proyecto se topó con un rascacielos. El Empire State Building de Turín. Una Juve compacta, que juega de memoria incluso con las numerosas novedades que presentó Allegri en el once.El brasileño del Juventus Douglas Costa y el defensa portugués Nelson Semedo del FC Barcelona (Alejandro García / EFE)Daba gusto ver a la Juventus, un equipo rocoso con un posicionamiento envidiable que dificultaba mucho los avances del Barça, que tenía un dominio del balón más que infructuoso. Y cada vez que los transalpinos robaban, sus futbolista sabían exactamente que movimiento ejecutar para poner en problemas a la defensa del Barça, que bien agradeció el acierto de Ter Stegen y el buen hacer de Semedo con la escoba.De Sciglio, Dybala, Pjanic e Higuaín amedrentaron al Camp Nou, que empezaba a temerse lo peor. Una repetición de lo ocurrido la temporada pasada. Se agarraban a las acometidas de Dembelé, al que se le vio algo perdido en el esquema estático del Barça, pero siempre impetuoso e intentando ser vertical. Benatia le privó de anotar su primer gol como azulgrana.La Juventus se llevó un castigo demasiado severoEl que seguía perdido en la telaraña turinesa era Messi, que no encontraba socios en ataque, lejos de su mejor momento Luis Suárez. Pero no necesita nada especial Messi para pintar una de sus Giocondas. Ni siquiera un poco de pintura. Simplemente un balón y algo de acierto. El lienzo lo empezó Dembelé, que combinó con la Pulga. La pared que hizo luego con Suárez fue definitiva. Disparó antes de que nadie se diera cuenta, ni siquiera Buffon, al que nunca había batido en su carrera, que se quedó de pie, mirando sin capacidad de cambiar su suerte.No había marcado el Barça en los 180 minutos de la última eliminatoria y el gol de Messi, quizás exagerado para los méritos de unos y otros, dio algo de aire a Valverde en su primer gran examen en Barcelona. La mala puntería de Dybala y el poste izquierdo de Buffon, tras otro trallazo de Messi, evitaron más goles en los primeros minutos de la segunda mitad. Pero nada se pudo interponer en el disparo de Rakitic con la izquierda, tras otra gran jugada de Leo, en lo que supuso el 2-0. El croata, goleador ya en la final de Berlín, le tiene la medida cogida a los blanquinegros.Paradón de Buffon a Luis Suárez (Manu Fernandez / AP)Cuando estás construyendo un proyecto, noches europeas como estas siempre ayudan a acelerar los procesos. No se le puede exigir al Barça una demostración de juego aún, en plena búsqueda de su estilo, pero sí competitividad como la que mostró frente a la Juve y ese punto de suerte que siempre influye en un partido de fútbol.A pesar del golpe, la Juve siguió porfiando como nobleza futbolística que es. Se defendía el Barça sin demasiados apuros y se creaban espacios para explotar, esta vez sí, la velocidad de Dembelé. Pero no apareció demasiado el francés, más que nada porque no había espacio para nadie más que Messi en la alterada noche barcelonesa. La Pulga rubricó el 3-0 con una cabalgada, dos quiebros y un remate inapelable, que volvió a dejar a Buffon de pie. Hay estadísticas que caen por su propio peso y Leo las rompe como nadie, a lo grande.Messi cenó Juventus y quedó empachado. El Barça dio el primer paso para su gran objetivo, q

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